PELIGRO DE UNA CUBA CAPITALISTA
Supongamos que se nos hunde una embarcación en las costas de Estados Unidos y nos veamos en la necesidad de extraer del fondo del mar los motores y demás escombros recuperables. Existe una combinación de leyes ambientales y marítimas que pueden limitar, complicar o incluso prohibir la remoción tardía de un pecio (pedazo o fragmento de la nave que ha naufragado), dependiendo de dónde esté y qué tipo de ecosistema se haya formado. La norma principal es 33 CFR Part 245 , que regula la remoción de naufragios y obstrucciones. En zonas como Key Largo Coral Reef Preserve , la ley prohíbe mover, dañar o remover cualquier formación natural o vida marina, incluyendo corales, rocas, algas, invertebrados, etc. Esto está explícito en 43 CFR § 15.2. Si un naufragio cae en un arrecife protegido, y con el tiempo se convierte en hábitat de corales, esponjas, peces, removerlo después podría violar la ley, porque implicaría “mover, dañar o destruir” vida marina protegida, ...