Estimado Marco Rubio
Estimado amigo y paisano doble: Los otros días le escribí una nota a Donald y no me ha contestado, por lo que acudo a ti convencido de que mis recomendaciones podrían serles de utilidad a la hora de embraguetarse en la titánica – ¡y tal vez utópica! – tarea de adecentar el territorio bolivariano para sentar las bases de una transición democrática, cristiana, pacífica y constitucional que perdure en el tiempo y que no termine siendo, como dicen los venetrumpeanos: ¡un saludo a la bandera! Primero les tengo que advertir sobre la naturaleza difusa (generalizada y mayoritaria) de la casta política venezolana y para eso les sugiero que “googleen” la fábula de la rana y el escorpión . Eso les dará una exacta idea de por dónde arrancar. Luego comenzarían las misiones – ¡casi! – imposibles. Tendrían que armar un sistema judicial DESDE CERO que fuese verdaderamente probo, con jueces nuevos (recién-graduados de derecho en la Universidad de Zúrich – UZH ...