La Biblia Desenterrada

 


La Biblia desenterrada: una nueva visión arqueológica del antiguo Israel y de los orígenes de sus textos sagrados (en inglés: The Bible Unearthed: Archaeology's New Vision of Ancient Israel and the Origin of Its Sacred Texts) es un libro publicado el año 2001 en Estados Unidos por Israel Finkelstein (entonces director del Instituto de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv) y Neil Asher Silberman (arqueólogo e historiador israelí).

Es una obra de síntesis que presenta el resultado de investigaciones arqueológicas hechas sobre los acontecimientos expuestos por la Biblia. A pesar de presentar hechos que ya eran hasta entonces conocidos por los especialistas, esta obra desató muchas polémicas desde su aparición.

RESUMEN

¿Y si les dijera que la genealogía sagrada que aprendimos durante generaciones tiene más de geografía política que de ADN real? En este fascinante documental basado en la obra cumbre de los investigadores Israel Finkelstein y Neil Asher Silberman, la arqueología moderna agarra la pala, suelta la biblia y desmantela los cimientos de los relatos del Génesis.

A continuación, les presento los hallazgos y revelaciones más disruptivos y "escandalosos" que arroja esta investigación científica sobre los orígenes del pueblo hebreo:

Los Hallazgos más Impactantes del Reporte

1. Los Patriarcas nunca se conocieron (ni siquiera eran familia)

El texto bíblico nos presenta a Abraham, Isaac y Jacob como una línea directa de abuelo, hijo y nieto. Sin embargo, la arqueología y el análisis literario demuestran algo completamente distinto: eran héroes locales e independientes de diferentes regiones y épocas.

  • Abraham era un mito originario del sur (la zona de Hebrón/Judá).

  • Jacob era una figura legendaria del norte (las montañas de Samaría/Israel).

  • Isaac pertenecía a las tradiciones del desierto del Negev (en el extremo sur).

¿El escándalo? Nunca compartieron una mesa, no llevaban la misma sangre y sus historias transcurrieron de forma aislada. Fue siglos después cuando los escribas jerosolimitanos (escribas de la élite intelectual, religiosa y política de la corte del Reino de Judá con sede en Jerusalén a las órdenes del rey Josías) los "cosieron" en un solo árbol genealógico para fusionar las tradiciones de distintas tribus en una sola identidad nacional.


El orden de aparición "histórica" (*)

Abraham (Siglo XX a.C. / aprox. 1900 a.C.) - Es el primero en aparecer en la línea temporal como el mito originario del Sur, ubicado en la región de Hebrón.

Isaac (Siglo XIX a.C. / aprox. 1800 a.C.) - Aparece un siglo después, representando las tradiciones nómadas del desierto del Néguev.

Jacob (Siglo XVIII a.C. / aprox. 1700 a.C.) - Es el último de los tres en emerger cronológicamente, como la figura legendaria de las montañas norteñas de Samaria.  Hizo aparición "histórica" unos 100 años después de su supuesto progenitor: Isaac.

En total, desde el surgimiento de la tradición más antigua (Abraham) hasta la más tardía (Jacob), hay un marco temporal de unos 200 años de diferencia en la puesta en escena de sus historias.  Lo irónico de la genialidad de los escribas jerosolimitano del siglo VII a.C. es que, al inventar el árbol genealógico, transformaron esa brecha de 200 años de historia mítica regional en una simple transición familiar de apenas tres generaciones consecutivas (padre, hijo y nieto).

* La "aparición histórica" no significa, para nada, que hayan existido en la vida real.

2. Anacronismos delatores: Los camellos y los filisteos

El Génesis sitúa a los patriarcas en una supuesta época remota (alrededor del 2000-1800 a.C.). No obstante, el documental expone detalles que delatan cuándo se escribió realmente la historia:

  • Los camellos domesticados: La Biblia menciona que Abraham viajaba con caravanas de camellos. Sin embargo, la arqueología demuestra que los camellos no fueron domesticados en masa en el Medio Oriente como animales de carga hasta el siglo VII a.C.

  • Los filisteos: Isaac interactúa con el rey de los filisteos en Gerar, pero este grupo marítimo no llegó a las costas de Canaán hasta después del 1200 a.C.

Como muy bien escuchamos, todo esto sería comparable a leer las notas de un supuesto periodista que escribía en tiempos de la Guerra Civil estadounidense (Guerra de Secesión), que los soldados de ambos ejércitos se comunicaban entre sí con teléfonos celulares.  Al leer algo así, descubrimos (más allá de toda duda) dos "fenómenos": 

1. Que el supuesto periodista no estaba observando los acontecimientos bélicos desde el lugar y en el momento de los acontecimientos. 

2. Que tuvo que haber escrito su "nota" NO ANTES de la década de los setentas del siglo XX d.C., ya que la invención del teléfono celular -tal como lo conocemos- ocurrió a principios de la década de 1970. El hito histórico se consolidó el 3 de abril de 1973, cuando el ingeniero Martin Cooper, director de investigación y desarrollo de Motorola, realizó la primera llamada desde un teléfono móvil en una calle de Nueva York.

Estos detalles prueban que quien escribió los textos plasmó el entorno de su propio tiempo (el siglo VII a.C.) en un pasado ficticio.

3. El Génesis como una genial "herramienta política"

Si los patriarcas no fueron una familia real, ¿por qué inventar que lo eran? El reporte concluye que el Génesis es, en realidad, una obra maestra de propaganda y unificación política redactada durante el reinado de Josías.  Tras la destrucción del Reino del Norte a manos de los asirios, Judá (el sur) se propuso absorber a los sobrevivientes norteños. Al crear una historia donde el héroe del norte (Jacob) y el del sur (Abraham) eran parientes consanguíneos, se enviaba un mensaje político poderoso: "Olvidemos las fronteras, todos somos hermanos y debemos estar unidos bajo el templo de Jerusalén".

Conclusión para el lector

Este documental no busca destruir la fe, sino rescatar la verdad de la tierra. Nos demuestra que la Biblia no es una bitácora arqueológica precisa, sino el extraordinario testimonio de cómo un pueblo pequeño y amenazado por imperios utilizó la literatura y la memoria para unirse, sobrevivir y reescribir su destino.

Sin embargo, si los llamados "patriarcas del judaísmo" no existieron o no existieron en el contexto bíblico: ¿qué quedaría de las tres religiones judaicas?  Tendríamos que retroceder "la película" y comenzar de nuevo.  Si "Josías El Mentiroso" metió sus manos desde Génesis al Deuteronomio, como todo indica que sucedió: ¡estamos ante un plagio generalizado y sostenido!   El universo no se hizo en seis días.  Adán y Eva no existieron, por lo que tampoco existió el llamado "Pecado Original".  No hubo tal diluvio universal.  Jericó no fue conquistado militarmente ni en un período corto de tiempo.  Jamás hubo un reino unificado Israel-Judea.  Las doce tribus de Israel forman parte de un mito.  Los "indios americanos" no provienen de una de esas "tribus perdidas", como aseguran los mormones.  Jesús no murió por los pecados de la humanidad, porque ni hubo tal pecado ni hubo tales pecadores.   ¿Qué nos queda?

¡Denle play al video y saquen sus propias conclusiones!