Joseph Smith
Una de dos: o Joseph Smith estaba loco de remate, o fue uno de los mayores mercaderes de la fe de Estados Unidos de América.
No que sus creencias fuesen falsas y las del cristianismo no. Ambas son mitológicas. Sin embargo, eso de alegar que el mormonismo (La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) que fundó Joseph es una religión cristiana va más allá de la comprensión.
El mormonismo posee doctrinas y narrativas teológicas que difieren radicalmente del cristianismo tradicional, aunque su mayor profecía coincidió con la que supuestamente falló Jesús. Ambos, Jesús y Joseph, creían que la humanidad estaba ya en los "últimos días". Jesús les dijo a sus apóstoles que verían el fin del mundo en sus propias generaciones (Mateo 24:34, Marcos 13:30 y Lucas 21:32). Joseph Smith creía firmemente que el fin del mundo y la Segunda Venida de Cristo (la parusía) estaban muy cerca. De hecho, toda la identidad de su movimiento se construyó sobre esa urgencia inminente, lo cual explica por qué bautizó a su organización como la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
A lo largo de su vida, Smith dejó por escrito varias predicciones y declaraciones específicas que situaban el apocalipsis, al igual que Jesús, dentro de su propia generación:
La ventana de los "56 años" (Para 1891)
En febrero de 1835, durante una reunión en la que se organizó el Quorum de los Doce Apóstoles de la iglesia, Joseph Smith declaró ante los asistentes que Dios le había revelado que "cincuenta y seis años deberían poner fin a la escena". Esto situaba el cumplimiento de la Segunda Venida de Cristo alrededor del año 1891.
La profecía de los 85 años de edad
En abril de 1843, Smith afirmó haber recibido otra revelación (hoy canonizada en el libro mormón Doctrina y Convenios 130:14-17) en la que una voz le dijo:
"Joseph, hijo mío, si vives hasta tener ochenta y cinco años de edad, verás la faz del Hijo del Hombre".
Smith nació en 1805, por lo que cumpliría 85 años en diciembre de 1890. Aunque el texto bíblico mormón incluye un condicional ("si vives hasta..."), en esa misma conferencia Smith añadió de su propia cosecha: "Profetizo en el nombre del Señor Dios, y que se escriba: el Hijo del Hombre no vendrá en las nubes del cielo hasta que yo tenga ochenta y cinco años". Smith nunca llegó a esa edad, ya que fue linchado por una turba en 1844, a los 38 años.
La "generación naciente" que no vería la muerte
Emulando el famoso discurso de Jesús en los evangelios, Joseph Smith aseguró públicamente en la conferencia general de 1843: "Hay algunos de la generación naciente que no gustarán la muerte hasta que Cristo venga". Los teólogos mormones de la época interpretaron que se refería a los niños nacidos en ese año, los cuales evidentemente ya fallecieron hace mucho tiempo.
El Templo de Misuri
En 1832, Smith profetizó (Doctrina y Convenios 84) que se construiría una nueva ciudad de Sion y un templo sagrado en Independence, Misuri, y prometió explícitamente que esa edificación se levantaría antes de que falleciera la generación que estaba viva en ese momento. Sin embargo, los mormones fueron expulsados violentamente de Misuri poco después y dicho templo jamás se construyó bajo el liderazgo de Smith.
Pero hay otras doctrinas y relatos que distinguen el mormonismo y que contradicen, diametralmente, la mitología cristiana originaria.
- El origen israelita de los nativos americanos - El Libro de Mormón afirma que un grupo de israelitas (la familia de Lehi) viajó en barco a las Américas alrededor del año 600 a.C. Sus descendientes se dividieron en dos facciones: los nefitas (obedientes a Dios) y los lamanitas (rebeldes). Según la teología mormona, los lamanitas son los ancestros principales de los pueblos indígenas americanos.
Ya los arqueólogos e historiadores modernos han descubierto que eso de "Las Doce Tribus de Israel" jamás existieron. Forman parte de la mitología judaica, como tampoco existieron Abraham, Isaac, Ismael, Jacob y, entre muchos otros personajes mitológicos: ¡Jacob! Mal pudieron, entonces, los nativos estadounidenses (erróneamente llamados "indios americanos"), descender de los israelitas mitológicos.
- El Jardín del Edén en Misuri - Joseph Smith declaró que el Jardín del Edén original no se encontraba en Oriente Medio, sino en el condado de Jackson, Misuri, Estados Unidos. También enseñó que en ese mismo estado se encuentra Adán-ondi-Ahmán, el lugar donde Adán y Eva vivieron tras ser expulsados del jardín y donde Adán volverá antes de la segunda venida de Cristo.
Lo cierto es que el llamado "Jardín del Edén" no existió ni en Oriente Medio ni en Misuri, porque no existió: ¡punto! Se trata de un pasaje de la mitología judaica, como no existieron los Campos Elíseos, el tártaro (similar al infierno en la mitología griega), los Campos de Asfódelos, la Atlántida, la región de Hiperbórea, la isla flotante de Eea, la isla de Ogigia, la isla de los bienaventurados, el Laberinto de Creta, los cinco ríos del Inframundo, etc.
- La estrella o planeta Kólob - El Libro de Abraham (otro de sus textos sagrados) describe a Kólob como la gran estrella o planeta que se encuentra más cerca del trono físico de Dios. Gobierna a otros astros y un día en Kólob equivale a mil años terrestres.
- La progresión eterna (Volverse dioses) - El mormonismo enseña el concepto de la "exaltación", resumido en una famosa frase del quinto presidente de la iglesia, Lorenzo Snow: "Como el hombre es, Dios una vez fue; como Dios es, el hombre puede llegar a ser". Creen que las personas fieles pueden convertirse en dioses creadores de sus propios mundos en el más allá.
- Dios el Padre tiene un cuerpo físico - A diferencia del dios incorpóreo y trinitario de la mayoría de las iglesias cristianas, el mormonismo afirma que Dios el Padre y Jesucristo son seres completamente separados y que ambos poseen cuerpos físicos de carne y hueso, tan tangibles como los humanos.
- El bautismo por los muertos - Los mormones realizan bautismos vicarios en sus templos. Esto consiste en que una persona viva se bautiza en lugar de un antepasado ya fallecido que no conoció el mormonismo en vida, dándole la oportunidad de aceptar el bautismo en el mundo de los espíritus. Esta es la razón de su inmenso interés por la genealogía a nivel mundial.
Los mormones no llegaron a la parte de libro de hebreos, específicamente a Hebreos 9:27 donde cualquiera puede leer: «Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio». No hay segundas oportunidades ni estados intermedios. Pero en materia de religiones: ¡cualquier locura es válida!
- El matrimonio eterno y la poligamia histórica - Creen que los matrimonios sellados en sus templos duran por la eternidad y no "hasta que la muerte los separe". Aunque la poligamia (el matrimonio plural) fue prohibida oficialmente por la iglesia en 1890 bajo presión del gobierno estadounidense, sigue siendo una doctrina histórica clave y se mantiene a nivel espiritual (un hombre puede ser sellado en el templo a más de una mujer si enviuda).
En épocas de Josepth Smith ya se conocían los hongos alucinógenos, por lo que no sería de extrañar que "Pepe" (Joseph), le metiera mano a "volar sin alas" y alucinar con respecto a todo lo que él asegura que descubrió o que recibió del "Más Allá". El propio Pablo cojeaba de la misma pata cuando tuvo una visión y aseguró que fue elevado al "Tercer Cielo", tal como lo podemos leer en Corintios 12:2-4:
Como dirían los mormones:
"Lo que es igual: ¡no es trampa!"
No debemos burlarnos de las creencias religiosas de otros porque cada quien cree lo que mejor le asiente. Decía Fray Bartolomé de Las Casas, que muchos frailes solían burlarse de las creencias esotéricas de los nativos americanos, cuando ellos mismos creían en historias fantasiosas y tremendamente absurdas, como es eso de creer en la virginidad eterna de María y de la resurrección de los muertos, entre muchas fantasías que fortalecen y han fortalecido el espíritu de millones y millones de seres humanos a lo largo y ancho de la historia de la humanidad.