Joyce Meyer

 


Esta "pastora" del neopentecostalismo (o "Movimiento Carismático"), pertenece a la rama de los "cristianos evangélicos" pentecostales, que promueve "El Evangelio de la Prosperidad" (o "La Teología de la Prosperidad, de La Riqueza, de La Salud y/o Del Éxito"), una corriente dentro del cristianismo carismático que enseña que la fe, las declaraciones positivas y las “semillas económicas” producen bendición material, salud, éxito y riqueza, interpretando la prosperidad como evidencia de favor divino. Sus predicadores afirman que Dios desea que los creyentes vivan en abundancia, y que las ofrendas activan promesas de multiplicación espiritual y financiera.
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Al igual que en sus colegas hispanas, las "anglos" también demuestran no tener mayor información sobre las Sagradas Escrituras, comenzando por la ignorancia del sagrado mandato del santo apóstol Pablo que se encuentra en la primera carta a los corintios, capítulo 14, versículos 34 y 35:

"Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.  Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación." 

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Sin embargo, las "pastoras" como los "pastores" anglosajones (por encasillarlos en algún lugar) no se ven chabacanos como los de origen hispano (¡y ni hablar de los africanos!), aunque el mensaje es el mismo y el fenómeno de contar con muchos feligreses aparentemente cultos, se da en igual medida.

Conocemos a profesionales, supuestamente con criterio, que cayeron en las redes de estas "pastoras carismáticas".  
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Joyce Meyer, una de las tele‑evangelistas más influyentes de Estados Unidos, fue investigada por el Senado entre 2007 y 2011 por el manejo financiero de su ministerio, pero la investigación concluyó sin cargos ni sanciones. Aunque su estilo de vida y su mensaje de prosperidad han generado críticas, no existe ninguna investigación criminal activa del IRS en su contra. La polémica pertenece al pasado y fue de carácter legislativo, no judicial.