Noemí Maizo
Esta "pastora" del neopentecostalismo (o "Movimiento Carismático"), pertenece a la rama de los "cristianos evangélicos" pentecostales, que promueve "El Evangelio de la Prosperidad" (o "La Teología de la Prosperidad, de La Riqueza, de La Salud y/o Del Éxito"), una corriente dentro del cristianismo carismático que enseña que la fe, las declaraciones positivas y las “semillas económicas” producen bendición material, salud, éxito y riqueza, interpretando la prosperidad como evidencia de favor divino. Sus predicadores afirman que Dios desea que los creyentes vivan en abundancia, y que las ofrendas activan promesas de multiplicación espiritual y financiera.
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Como en la mayoría de las "pastoras" que presentamos en este blog, especialmente las de origen hispano, esta demuestra un alto índice de incultura, tanto en su manera de expresarse como en temas bíblicos, comenzando por la violación de el sagrado mandato del santo apóstol Pablo que se encuentra en la primera carta a los corintios, capítulo 14, versículos 34 y 35:
"Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación."
Da la impresión de que el ÚNICO OBJETIVO de ellas, como el de ellos: ¡es el de estafar a sus seguidores de todo lo que tienen!
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Conocemos a profesionales, supuestamente con criterio, que cayeron en las redes de estas "pastoras carismáticas". En la inmensa mayoría de los "pastores" y "pastoras" que se incluyen en nuestro estudio, dan muestra de una gran incultura y chabacanería y esta pastora no es la excepción.
Noemí Maizo es una profeta y ministra carismática venezolana conocida por sus enseñanzas de guerra espiritual, liberación y profecía. Aunque no está asociada a escándalos judiciales, su estilo doctrinal —centrado en experiencias místicas, manifestaciones físicas y declaraciones proféticas— la ha convertido en una figura polémica dentro del cristianismo carismático hispano.
A la amiga Noemí le encanta profetizar: ¡ese es su "gancho"! El problema radica en que ninguna de sus profecías se ha dado. Si esta "profeta" hubiera nacido en los años 1406 a 1210 a.C., ya de ella no hubiera quedado ni el recuerdo.
Recordemos que Jehová Dios, a través de lo publicado -supuestamente- por Moisés en el Deuteronomio 18:20-22, nos ordenó:
"El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá. Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?; si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere la palabra ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él."
La amiga Noemí, cómo Moisés y como lo hacía el ya pasado-de-moda de Yiye Ávila: ¡habla directa y cotidianamente con Dios! ¡Y muchos le creen! En el video de abajo la vemos comentando la última conversación que tuvo con "El Señor" a raíz de los terribles terremotos sufridos en su natal Venezuela: